Escala problema de productores de granos y la Reina del Maíz Altagracia Gomez

El reino del grano

Altagracia Gómez Sierra, heredera de Grupo Minsa, se ha ganado el apodo de la Reina del Maíz. Su emporio controla buena parte del mercado de harina, mientras los campesinos que siembran el grano sobreviven con precios de miseria.
El glamour empresarial se alimenta de la ruina rural: el maíz convertido en negocio, el campesino en desecho.


La crisis escala

Según El Financiero, el problema de los productores de granos se ha intensificado en noviembre de 2025. Los agricultores reclaman un precio justo, mientras el gobierno ofrece cifras que no cubren ni los costos básicos.
La tensión ha escalado a bloqueos carreteros y protestas masivas.

En Guanajuato, reporta La Jornada, los campesinos retiraron tres de cuatro cierres carreteros en Pénjamo, pero mantienen la presión: la lucha no se detiene, solo se reorganiza.

El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) pidió “seguir dialogando” y acabar con los bloqueos, pero los productores insisten en que sin un precio digno no hay futuro. Exigen 6 mil pesos por tonelada de maíz y una negociación que dignifique al campo, según El Comentario.


El teatro político

Mientras tanto, la Presidenta del Espejismo (Claudia Sheinbaum) habla de soberanía alimentaria, pero en la práctica legitima un modelo que favorece a las grandes harineras.
La Reina del Maíz factura, la Presidenta sonríe, y el campesino se hunde.

El discurso oficial promete soluciones, pero lo que se ve son mesas de diálogo eternas, bloqueos levantados a medias y productores cada vez más endeudados.
El campo se cansa de esperar promesas mientras las grandes corporaciones continúan acumulando poder.


El contraste brutal

  • Los campesinos exigen dignidad, pero reciben migajas.
  • El CNA pide orden y libre tránsito, mientras los monopolios siguen engordando.
  • El maíz, raíz cultural de México, se cotiza en Chicago como cualquier commodity.

El país que presume raíces milenarias se rinde ante los precios del mercado global.
El mismo maíz que alimentó civilizaciones hoy alimenta fortunas.


Conclusión: el costo de la soberanía de cartón

La historia es clara: la Reina del Maíz concentra poder y riqueza, la Presidenta del Espejismo legitima el modelo, y el campesino paga la factura.
El campo mexicano no necesita coronas ni discursos: necesita justicia.

Sin campesinos no hay país. Sin maíz no hay futuro. 🌽

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